Ernesto Lago: Más allá de las cuatro cuerdas de un violín

Por: Elvira Aballí Morell, MA

Todo empieza con una bicicleta. Sí, con una bicicleta y un padre que lleva en la parrilla a dos niños—con sus estuches de violín—hacia la Escuela Elemental de Música Manuel Saumell, en la capital habanera. El conductor y los dos pasajeros cuentan las veinticuatro cuadras como parte de un juego matutino. ¿Sabes tú, lector, lo que es llevar a dos niños de ocho años en una bicicleta china—loma arriba y loma abajo—por dos kilómetros? Juan Ramón Lago, lo sabe. Él como el resto de los padres, en las escuelas de música, vive en carne propia las prácticas interminables del instrumento, consiguen cuerdas, arcos y hasta un piano. Son más fecundos en ardides que Odiseo para obtener el dinero que financia los repasos particulares. El violinista Ernesto Lago se debe a los esfuerzos de sus padres. 

Artículo publicado en la Edición de Marzo de
La Campana en Nashville, Tennessee, USA.

La instrucción musical en Cuba—según los fundamentos de la academia soviética—comienza a muy temprana edad. Los estudiantes de las llamadas “carreras largas”—piano e instrumentos de cuerdas frotadas—empiezan en tercer grado y las “carreras cortas”—guitarra, viento metal, viento madera y percusión—en quinto.

El estudiante de música en Cuba a sus 25 años habrá estudiado su carrera de 15 a 17—Escuela Elemental, Nivel Medio e Instituto Superior de Arte. Posiblemente, compartirá todos sus estudios con los mismos estudiantes de su primaria. Las escuelas elementales—desde segundo a noveno grado—tienen un complejo currículo en el que clases como Solfeo, Teoría, Piano, Coro y Apreciación Musical son obligatorias y luego examinadas en el pase a los niveles Medio y Superior. La formación de los músicos cubanos está entre las mejores del mundo.  Cierto es que la generación de Ernesto se mantiene en contacto y comparten éxitos profesionales. Su promoción, la baterista Yissy García—Banda Ancha—; Jorge Aragón—pianista y productor de Silvio Rodríguez—; el bajista Pedro Lázaro Ordóñez (Papucho)—Manana Club— y Julio Valdés Fuentes—Grupo Canela—ha marcado tendencia en la música cubana e internacional.

Ernesto comenzó sus clases de violín a la edad de siete años bajo la tutela de los profesores Alfredo Muñoz y María Verdecia en la Escuela Elemental de música. Su experiencia escolar en diversas agrupaciones—charangas tradicionales, múltiples formatos de cámara y orquesta sinfónica—bajo la tutela de Enrique Lazaga, María Victoria del Collado, Guido López Gavilán y Daiana García, le granjearon versatilidad interpretativa. Es capaz de abordar cualquier género musical, elemento que ostenta también como intérprete de violines eléctricos—de anatomía diferente a la del violín clásico—como son el Zeta Jazz Fusion de cinco cuerdas—y el Wood Viper—de seis cuerdas. Es embajador de estas dos marcas y ha sido expositor de Wood Violins y de 3Dvarius—que usa la impresión tridimensional en la fabricación de instrumentos—en el National Association of Music Merchants (NAMM).

Lago ha sido co-director del programa de música de cámara y jefe de cátedra de la Escuela de Música Ñola Sahig Sainz y enseña en Nashville actualmente. Debutó en el panorama musical de “La Ciudad de la Música” en el año 2016, como violinista del septeto tradicional Son Tropical de Yosvani Cordero. Como integrante de la Music City Latin Orchestra y del grupo de Latin Jazz 12 Manos—bajo la dirección de Giovanni Rodríguez—recibió el Premio NIMA (Nashville Industry Music Awards) en la categoría de Mejor Grupo de Jazz. Se ha presentado en diversos escenarios como integrante de la Nashville Salsa Machine—dirigida por Yamil Conga—y del Mariachi Tennessee—liderado por José Cruz Caudillo, vihuelista del Mariachi de Pedro Fernández. Sus apariciones en festivales incluyen los Premios Lo Nuestro y los Latin Grammy Awards.

Ernesto es parte de una tradición cubana—iniciada en los 1970—en la que varios músicos se interesaron por incluir en el jazz elementos provenientes del rock con exponentes como Síntesis e Irakere. La dicción musical de Ernesto se nutre no solo de la sonoridad guitarrística y lírica de bandas icónicas del rock, sino también de la rítmica del piano cubano. Su interpretación violinística recibe influencias directas de Jean Luc Ponty, Didier Lockwood y Mark Wood. Sus composiciones bajo el sello británico Rehegoo están disponibles en plataformas de reproducción tales como Spotify y su calidad musical puede apreciarse también en redes sociales como Youtube e Instagram—con más de mil suscriptores—bajo el nombre de ernestolagoviolin. Actualmente, se encuentra enfrascado en varios proyectos colaborativos con músicos de todo el globo—entre los que sobresalen el actor y productor ucraniano Hossein Mirzagholi, el pianista Jorge Aragón y los violinistas Matt Bell y Frank Lima.

Es músico residente en elClub de los Hermanos Wooten, Rudy’s Jazz Room, como miembro de 12 Manos y en Plaza Mariachi Music City, como solista. Su calidad musical ha posibilitado su presentación en múltiples bodas y eventos privados como Conexión Américas, Better Options, Realtors for Nashville, el Recibimiento de la Dra. Jane Sanders—esposa de Bernie Sanders, candidato presidencial—y en el Tributo a Cachao, a Celia Cruz y a Ricardo Arjona—como parte del proyecto Íntimo Nashville de Raúl Oyarse. Es músico de sesión de los productores Paul Worley—vicepresidente de Sony BMG—, Steve Fishell—Imagine Recordings—ySean Giovanni—The Record Shop.